Hoy os vamos a hablar de algo que nos fascina y creemos que es una práctica muy saludable, a la par que divertida, para compartir con nuestras mascotas. Estamos hablando del llamado DOGA, o lo que es lo mismo, sesiones de yoga con nuestro perro.
No te preocupes, no vas a poner a tu perro patas arriba haciendo el saludo al sol. Esta práctica consiste en compartir un momento de paz y tranquilidad con tu mejor amigo, ejecutando posturas sencillas y naturales, y realizando masajes que les ayuden a conseguir la relajación necesaria para esta disciplina.
Este ejercicio es apto para todo tipo de personas y perros, aunque si es cierto, que cuanto más pequeño sea el perro más fácil de ejercitar será. Para realizarlo, tan solo deberemos compartir una esterilla con nuestro perro y seguir las instrucciones del monitor. A continuación, os mencionamos algunas de las partes que se realizan en estas clases:
1. Masaje y estiramientos suaves (no están basados en la fisioterapia, sino en movimientos suaves para conseguir su bienestar).
2. Posturas inspiradas en el yoga (están totalmente adaptadas a los canes, y se realizan alternando de protagonista: una vez el perro, otra el humano).
3. Estiramientos (destinados exclusivamente a evitar lesiones, contracturas y agujetas en los perros).
4. Relajación total (con música ambiental, personas y perros se relajan, uno al lado de otro, estirados, con los ojos cerrados y recibiendo caricias de sus dueños).

En muchos países ya se ha extendido esta práctica, e incluso se realizan quedadas en grandes parques para realizar el doga al aire libre y con gente de todos los lugares. Con ello se consigue generar un ambiente amistoso, en el que se crean nuevas amistades tanto de perros como de personas, aumentar la conexión entre perro y dueño, y conseguir su relajación.
Lo mejor de todo es que se puede practicar en cualquier lugar, así que si aún no lo habéis probado os invitamos a hacerlo, seguro que os lo pasáis muy bien.