Como ya sabemos la higiene es una parte muy importante de nuestra rutina diaria. Seguir estas pautas de aseo que establecemos nos ayudan a prevenir enfermedades, conservar nuestra salud, y por supuesto, mejorarla. Y para los animales, es exactamente lo mismo, y es por eso que también debemos establecer una rutina para ellos; y si lo hacemos desde que son pequeños mucho mejor.

Hoy vamos a centrarnos en las rutinas de aseo del perro, y vamos a repasar detalles que no podemos pasar por alto en el cuidado de nuestra mascota.

El Cepillado

El cepillado en los perros debe de realizarse todos los días ya que tiene muchos más beneficios de los que pensamos:
1. Ayuda a eliminar toda aquella suciedad que se haya podido acumular en su pelaje a consecuencia del juego, de sus paseos, o del simple aire.
2. Mantiene fuerte y sana su piel y su pelo.
3. Puede convertirse en una sesión muy placentera para el can que le ayudará a relajarse por completo.
4. Aprovecha el cepillado para comprobar que está libre de parásitos.
5. Reduce la cantidad de pelo en nuestro hogar (ya que somos nosotros mismo quien desprendemos el pelo muerto)
6. Y además, ayuda a crear vínculos más fuertes con nuestra mascota.
El tiempo del cepillado variará según el tipo de pelaje que tenga nuestro perro; si tiene el pelo largo, con tendencia a enredarse, nos tomaremos unos minutos más. También debemos tener en cuenta estos aspectos a la hora de comprar un cepillo adecuado para él o ella.

El baño

Aunque este paso es necesario, debemos saber que no se debe hacer frecuentemente, ya que elimina la capa de grasa que tienen en la piel, que es la que les protege. Así pues, bañaremos una vez al mes a los perros con el pelaje largo y cada tres meses a los que tienen el pelito corto. Siempre que bañemos a nuestros animales lo haremos con productos especiales para ellos, ya que son respetuosos con su PH natural −no debéis utilizar nunca champú para bebés u otros similares− y siempre con agua templada para evitar que se enfríen. Si no sabéis qué tipo de champú, acondicionador o colonia se adecua mejor a las características de vuestra mascota podéis pedirle consejo a vuestro veterinario.

Oídos

Los perros acumulan mucha suciedad dentro de sus oídos y nosotros somos los responsables de mantenerlos en buen estado y asegurarnos de que no cogen infecciones. La frecuencia en la que debemos hacerlo suele variar según la suciedad o cerumen que tenga cada animal, pero en líneas generales podríamos decir que una vez por semana será suficiente. Utilizaremos como herramienta de limpieza un pequeño algodón y un liquido especial para sus oídos.

Dientes

Este último paso, suele ser el más omitido, y sin embargo, es muy importante. Cuando el perro es pequeño, en sus primeros 8 meses, aún no tiene su dentadura definitiva, así que realizaremos la higiene con nuestro dedo índice únicamente para que se acostumbre a tener algo en la boca. Pasado este tiempo, ya podremos limpiarle los dientes correctamente –con cepillo y pasta de dientes especial para perros−. Esta rutina la haremos unas dos veces por semana, y de este modo ayudaremos a prevenir el mal aliento y evitar enfermedades o infecciones en dientes y encías.

Os invitamos a ver este vídeo donde os explicamos paso a paso cómo realizar el baño y la limpieza de oídos de nuestro perro.