Adoras a tu gato y haces todo lo posible para que sea el gato más feliz de la tierra. Pero existe especialmente un comportamiento en él, que logra sacarte de quicio y que no puedes evitar: que rasque cualquier cosa que esté cerca de su visibilidad, en especial, tu apreciado sofá.

Tranquilo, no es una cosa que sólo te pase a ti. Aproximadamente el 15% de las quejas de comportamientos en gatos se refieren al rascado de objetos de la casa. Es un comportamiento instintivo de los gatos que resulta imposible de eliminar, pero sí que podemos darte algún consejo para que deje de hacerlo en tu mobiliario.

Primero, es necesario saber el por qué lo hacen. Los gatos rascan por varios motivos:

  1. Para marcar su territorio con feromonas procedentes de las glándulas de sus espacios interdigitales, es decir de us patitas.
  2. Para librarse de los restos sobrantes de sus uñas.
  3. Para estirar la musculatura.

En el caso de que hayas incorporado recientemente un gatito a tu hogar, te resultará mucho más fácil proporcionarle un objeto especifico para que se acostumbre a rascar y así evitar que dañe tus muebles. El problema empieza cuando tu gato ha elegido un objeto y ha comenzado a rascar en él, puesto que seguirá eligiendo el mismo siempre. Esto puede ser una ventaja, si el objeto en cuestión está dedicado única y exclusivamente a ello, o un inconveniente, si el objeto elegido es tu sofá, alfombra o cualquier otro mueble.

Si este segundo caso es el tuyo, has de saber que, mientras no le proporciones un objeto adecuado, el gato seguirá rascando en el mismo sitio, por muchas acciones que emprendas para corregirlo.

Para desviar el comportamiento de rascado a un objeto destinado a ello:

  • Lo que deberemos hacer es, primero impedir el acceso de alguna manera al objeto que no queremos que sea rascado o cubrirlo con algún material desagradable al tacto para el gato, como plástico, papel de aluminio o papel de pegatina. También nos puede servir el impregnar la zona no deseada con aromas amargos.
  • A continuación colocaremos justo al lado del área de interés de tu peludo, el nuevo objeto, el cual deberá cumplir con las siguientes características y, si es posible, intentaremos que se parezca al del material del objeto ya rascado.
  • El nuevo rascador de nuestro pequeño gato, deberá ser estable, lo suficientemente alto (entre 30 cm. y 90 cm) y con la dirección de la fibra del tejido rascado preferiblemente vertical.
  • Si sabes que tu gato ha vivido en el exterior, probablemente preferirá un rascador de madera o un tronco, ya que estará acostumbrado a rascar en árboles.  También te podrán servir superficies horizontales como puede ser una alfombra de esparto, de moqueta o un simple cartón.
  • No olvides nunca recompensar su buen comportamiento, o el cambio de hábito del rascado al lugar que tú has elegido, con golosinas.
  • Intenta además jugar con él y tenerlo distraído, ya que los gatos al igual que otras especies, pueden disfrutar de comportamientos destructivos, especialmente cuando están aburridos.

Recuerda, también deberás mantener sus uñas en buenas condiciones, cortándolas periódicamente y evitando así que, en el momento que utilice su rascador, pueda causarse algún daño. Esta acción te puede llegar a resultar difícil pero es muy recomendable en gatos que viven en interiores y no salen al exterior.

Esperamos que todos y cada uno de estos métodos te hayan sido de utilidad y que logres mantener tus muebles en un perfecto estado.